El cuento viajero
Hay un invento diabolico y moderno que se llama el Libro o Cuento viajero,jajaja,(tiene que pasar por todas las casas de los niños de la clase,en este caso los de 4años)bueno no es diabolico pero casi ,porque te obliga a inventarte un cuento infantil ,que debe de ser muy corto y llevar mensaje ,¡en dos dias!.
Yo gracias al puente de Andalucía he tenido 5 dias para hacerlo pero como me ha pillado la gripe de por medio pues en realidad el tiempo se me quedó ....en una tarde!!jeje y ademas hay que adornarlo con algun dibujito!
A mi me gusta escribir pero con calma y libremente,jeje,pero aun así creo que no quedó mal del todo.Si,os voy a torturar y hacer que lo leais para que me deis vuestra opinion.jajaja. Luego conforme lo iba escribiendo en el Libro le dí unos pequeños retoques pero basicamente es este:
(conviene leerlo intentando meterse en la mente de un niño de 4 años,jajaja)
LAS HISTORIAS DE RUFINANTA Y CALIMOCHA
Os voy a contar de una de sus historias;
Rufinanta es una niña de ojos alegres y sonrisa pícara,tiene 4 años y es muy jugetona.
Su hermanita pequeña de dos años que se llama Calimocha y tiene unos preciosos ojos y una simpatica sonrisa,también es muy jugetona y alegre como su hermana mayor.
Un tarde Rufinanta y Calimocha estaban jugando en casa con todos sus juguetes,pero de pronto las dos quisieron jugar con la unica pelota que había. Una pelota grande y azul que botaba muy bien.
Las dos hermanas empezaron a pelearse y se enfadaron mucho,entonces llegó su mamá y les dijo que guardaría la pelota hasta que hicieran las paces,en ese momento Rufinanta se enfadó mucho y le dijo a Calimocha que nunca volvería a jugar con ella y Calimocha que era mas pequeñita se puso muy triste y le dijo que ella tampoco jugaría con Rufinanta.y las dos se miraron con enfado.
Cada una de ellas se fue a jugar a una habitacion distinta y no se hablaron mas en toda la tarde.
Llegó la noche y la hora de acostarse y ellas seguían enfadadas y a la vez muy tristes porque se habían pasado la tarde solas y aburridas,entonces se miraron,se olvidaron de su enfado y a la vez se sonrieron,Rufinanta pidió perdón a su hermanita y Calimocha también le pidió perdón,se dieron un abrazo , un beso de buenas noches y prometieron no enfadarse nunca mas.
Al dia siguiente jugaron las dos a lanzarse la pelota azul y se divirtieron mucho,comprendiendo que había que compartir los juguetes y ademas era mucho mas divertido.
No seais muy duros conmigo,jajaja,que aun estaba malita y las ideas brillaban por su ausencia;-)
¡¡Besitos!!








Jo dijo
A mí me ha gustado mucho. Si tuviera un hijito o una hijita le contaría este mismo cuento. Un beso!
3 Marzo 2009 | 03:01 PM